DE SABOR DELICADO Y AROMA INTENSO
Fruto de tamaño medio y forma ligeramente ovalada, con una piel fina de tonos rojizos intensos y rosados, muy atractiva visualmente. Su pulpa es jugosa, de color anaranjado, con muy baja fibra y un sabor especialmente dulce y aromático.
Fácil de pelar y de consumo directo, destaca por su textura suave y cremosa, ideal para quienes buscan una experiencia tropical intensa y agradable al paladar. La piel no es comestible, pero su firmeza permite una buena conservación y transporte.
La variedad Irwin madura antes que otras variedades, principalmente entre agosto y principios de septiembre.
Para saber si está en su punto óptimo, presione ligeramente: debe estar algo blando y desprender un aroma dulce característico.
Para acelerar su maduración, colóquelo junto a otras frutas a temperatura ambiente.
Cultivado en la Axarquía malagueña, donde el clima subtropical, el sol y la brisa marina crean el entorno ideal para su cultivo.